
La poesía de Ana Rodríguez promete... y mucho.
Sigue trabajando con la paciencia y la constancia de las hormigas y, literariamente hablando, creciendo en experiencias. Siempre con la mansa quietud de una laguna.
MUJER
Una puerta a la vida,
cualquiera sea su lógica o su estilo,
una mujer la abre.
He visto languidecer cuerpos fuertes,
degradarse, fenecer.
La debilidad con que se viste
la hace constante.
Lleva este escudo desde siempre.
¿ Burlarse? Sería como apedrear estrellas.
¿ Crees que por eso van a bajarse?