lunes, 31 de agosto de 2009

PREMIO LITERARIO "MERCEDES ALDALUR"

Desde la Editorial "L.V." se premiará anualmente con la publicación de obra a un poeta inédito de más de setenta años, que haya integrado el tomo correspondiente a ese año de "Letras para el En cuentro", selección de poemas latinoamericanos inéditos.
Este nuevo aporte nace en la 7ªEdición del "MES DE LAS LETRAS" creado para el centenario del natalicio del escritor, investigador y periodista Juan Luzian y llevará el nombre de Mercedes Josefa Aldalur.
El nombre del autor distinguido se dará a conocer el segundo sábado de noviembre, durante la entrega SIN CARGO del Tomo Dos de "Letras para el Encuentro".

viernes, 14 de agosto de 2009

POETISAS LOCALES EN NUEVA ANTOLOGÍA CORDOBESA

SEQUÍA EN LA LAGUNA, foto de María Luján Ortega


María de las Mercedes Rodríguez Sáenz y Eva Lucero de Ortega integran con sus poemas la nueva antología poética de Villa Allende, provincia de Córdoba.
Desde hace 14 años la Municipalidad auspicia y apoya económicamente el encuentro anual de poetas que se realiza para las fiestas patronales de Nuestra Señora del Carmen.
Este año la antología lleva el número doce y los contenidos cubren 398 páginas.


VERSOS AL HOMBRE DEL MERCOSUR
Voy a contarte, amor.
Voy a contarte las cosas que pasan en mi país.
Algunas las conoces porque las has vivido.
Por ejemplo que los hombres regresan al hogar
adormecidos de vino y soledad.
.
Los estudiantes gritan porque saben pensar.

Las madres ya no cantan y los niños preguntan
por qué hace tanto frío adentro del hogar.

Los políticos mienten
convencidos de que el pueblo
necesita mentiras.

Los ricos son más ricos.
Los pobres son más pobres.
En el campo ya no queda voluntad para arar.
Las semillas no llegan o no se pueden comprar.

Son cosas que suceden , no te extrañes, amor.
Se trata solamente de América Latina.
Gracias a Dios, aún, nos queda
la esperanza Argentina.
Eva Lucero de Ortega

SOL
Tiene quince años de luz en la mirada
y su sonrisa es un camino
al país de la esperanza.

La amistad para ella es desafío
y la escuela un paso necesario
en el proceso de hacerse una mujer.

La gracia del asombro la acompaña
cada vez que amanece a un nuevo día
por lo mucho que tiene que aprender.

Está el amor llamando a su ventana,
ella le responderá en el tiempo justo
en los trinos y en las alas de los pájaros.

Llamó a las hadas y las hadas respondieron
con el don particular de la ternura
en los gestos, la voz y el pensamiento.

Mañana es un misterio indescifrable
pero el hoy es muy claro y muy seguro
al amparo del árbol familiar.
Eva Lucero de Ortega

MIENTRAS TANTO
...y la lluvia
tan sólo una promesa,
el espíritu se quiebra bajo el viento
que ya segó el color de los trigales.

Mientras tanto...
un pichicho escarba tierra seca.
Mi niño ríe,
el perro ladra.

Miro al cielo
y lo veo vacío de promesa,
tan seco como
el hoyo que el pichicho cava.

Mientras tanto...
mi niño calla
y creo... creo
que soy yo quien ladra.
María de las Mercedes Rodríguez Sáe

SED
Todo está impregnado de tristeza,
la casa, los arados, los vecinos.
Un viento áspero trajo gran negrura
y fuerte remezón de cementerio en vida.

Desgarra el cuero la bravura del paisaje.
La tierra se pregunta ardiendo en llagas:
¿ Por qué mi piel sedienta y desolada
se abre en grietas sin brotes ni semillas?

Límpido el cielo, es ajeno a tanto drama.
De polvo y hambre se nutren nuestras crías.
Sólo caranchos quiebran el silencio,
harapientos los árboles se agitan.

Mis ojos, ya sin lágrimas, lloran secos.
Hasta el alma está dura, se ha vuelto impía.
¡ Cómo implorar a Dios si ni saliva queda
después de tanto tiempo de sequía!

María de las Mercedes Rodríguez Sáenz

lunes, 27 de julio de 2009

NARANJAS EN INVIERNO... LA NOVELA DEL UNZUÉ

Bruno y Hugo, dos de los protagonistas de la novela.
Muchos años le llevó al autor de Naranjas en Invierno preparar su alma y su escritura para entregar a sus lectores la primera novela del tercer milenio en su pueblo Chascomús.
Hugo Aníbal Passerini creyó en su obra y se resistió a "maquillarla" para que fuera aceptada en una de las grandes editoriales de la Argentina.
Así fue que llegó el momento, en el año 2005, cuando una colega suya le pidió una copia, inciándose así un camino lento pero seguro de divulgación.
Eva Lucero de Ortega, desde sus talleres de la Editorial "L.V." hizo posible el sueño de la primera edición. Llevó la copia a la directora de cultura, Gabriela Grisendi en ese entonces, y vino el premio provincial de novela con publicación que fue destinada a bibliotecas de la provincia de Buenos Aires.
También llegó para Naranjas en Invierno el privilegio de ser el primer libro sonoro de Chascomús, destinado a los no videntes y disminuidos visuales. En la voz de Eva Lucero de Ortega, el profesor Santiago Jerez realizó la grabación en seis discos compactos.
Nuevamente es la Señora de Ortega quien lleva Naranjas en Invierno fuera de Chascomús. Esta vez a la Bibioteca de Ciegos de la provincia donde su director Marcelo Calvo escribe la versión en Braille que no llegó a presentarse oficialmente pero se que encuentra en estos momentos a disposición de los interesados.
¿ Le faltaba algo más a esta pequeña joya de la literatura pueblerina?
Sí, una posibilidad en el cine. Y ya está en camino. Se escribirá en el curso de este año el guión técnico primer paso para buscar los auspicios necesarios que la convertirán en un corto de veinte a cuarenta minutos.
Es la señora Eva Lucero de Ortega quien está realizando las gestiones, previa autorización del autor quien le dijo "no quiero soñar, quiero realidades". Pero ella, como poeta le responde: los sueños son el inicio de las realidades, nosotros, los seres humanos, somos el sueño de Dios.

viernes, 29 de mayo de 2009

REVELACIONES CHASCOMUNENSES


ESCULTOR DE MUJERES

Pedro era escultor. Desde pequeño se quedaba en la plaza, anonadado ante la estatua que homenajeaba a las Madres.
¿ Quién iba a pensar que salía de su casa a la carrera y no para subirse a las hamacas y al tobogán? Ni tampoco para jugar a la pelota.
La obsesión de Pedro era pararse junto a la estatua y con ojitos detallistas recorrer relieve por relieve a esa abnegada mujer que no se cansaba de esperarlo todas las tardes, firme, en el medio de esa plaza.
Cuando se convirtió en un joven estudiante universitario, eligió un instituto donde con manos temblorosas e inexpertas comenzó a darle formas a la piedra.
Su talento e inspiración le facilitaron la creación de obras que jamás había soñado producir, llevándolas a exposiciones donde era felicitado y reconocido por el público.
Cierto día, un amigo lo llamó desde Francia para invitarlo a conocer las galerías de arte y presentarlo a un grupo de colegas.
Feliz, emprendió el viaje, con gran expectativa.
Al llegar al edificio donde vivía Juan, éste lo recibió con gran euforia y juntos bebieron un fino licor entre relato y relato.
Cuando llegó el momento tan esperado de entrar a la sala donde guardaba sus obras de arte, Pedro quedó alucinado y volvió a rememorar su infancia, no ya con el símbolo de la Madre sino con la escultura de una mujer al mejar estilo Eva, aquella que no necesitó vestidos caros.
Era la mujer que siempre había soñado, no tanto por su desnudez sino por su silencio.

Ana Rodríguez
Escrito en el Taller Literario “Sin Preámbulos”
A partir de tema musical “Cartón piedra” como disparador.


FURIA
Es una criatura, la imagino del color de las sombras. Encontró un lugar en mi interior, quién sabe dónde, quién sabe cuándo, pero creció conmigo.
Hace un tiempo atrás, alguien quiso burlarse de mí y sentí su despertar, el calor de su cuerpo me quemaba por dentro y mi garganta ardía pues sus escamas me laceraban a media que subía el tono de mi voz.
Cuando su ataque fue cesando, recuperé la calma y creí que esta criatura había escapado junto con mis injurias o bien habríase muerto temporalmente dejando sobre mí una fina sábana de fragilidad.
Otras veces, siento que se mueve molesta, como si alguien quisiera despertarla; mi pecho se agita y siento pasos apurados, son mis latidos.
Hoy llegó al punto máximo de su crueldad, sus pies pisotearon tanto mi interior buscando salir que me dejó heridas muy profundas en el alma. Había a mi alrededor algunas personas y frente a mí estaba ese sujeto que conoce mi punto débil y me tortura. A medida que sus infames palabras llegaban a mis oídos, la criatura henchía su cuerpo al punto de sentirme estallar.
Sentía la sangre acelerar su recorrido cual ratón perseguido por un gato y mis ojos, traspasados por saetas mojadas en ácido, ardían enrojecidos.
Hasta mis manos parecían manejadas por fuertes telas de araña que las llevaban de un lado a otro.
Así quedé, extenuada luego de que esta bestia me usara de disfraz por nos interminables minutos y volví a la realidad cuando la sentí buscando su lugar, ya no me sentía fastidiada.
En su lecho secó sus heridas con su lengua de fuego hasta apagarse como un fósforo.

Ana Rodríguez
Escrito en el Taller Virtual de Laura Yasan.


SIN INTERESES


“Estar enamorado es confundir el sentimiento
con una hoguera que del pecho se levanta.”
Francisco Luis Bernárdez

Estar enamorada
Es ver tu cara en el prócer del billete
y deshojar margaritas
arrancándole monedas de diez centavos.
Es sacar los fajos de la caja fuerte y con lujuria
acariciar sus bordes como si fuera a hacerte algún regalo.

Estar enamorada
es pelear hasta la muerte con el pobre carnicero
por un vuelto equivocado.
Es tirarme de cabeza entre la gente
por la moneda de un peso que a propósito
en el suelo pegaron.

Estar enamorada
es sentir el cosquilleo de llamar
tan sólo para saber si te dieron el ascenso.
Es decirte que sólo en números pienso
porque las letras no me dieron ni un centavo.
Ana Rodríguez
Escrito en el Taller Literario “Sin Preámbulos”
Coordinado por Elvira Mansur.

MARCELA FERNANDEZ MORENO: la musa de Baldomero

Foto cedida por la familia Carballo y restaurada por Lis Anselmi. Derechos reservados.
Chascomús cumple doscientos treinta años. Un 30 de mayo pero de 1945 nacía Marcela Fernández Moreno, la primera nieta de Baldomero, el médico poeta.
Pronto harán veinte años desde que ella retornó a la Casa del Padre para reunirse con sus abuelos, su padre y sus tíos.
Marcela fue lo que su abuelo profetizó para ella: una dama orgullosa de su linaje, porque venía de poetas y escritores. Honró su nombre y sus apellidos. Tanto el de soltera como el de casada.
Eva Lucero de Ortega terminó de escribir para este aniversario, un ensayo literario en memoria de esta musa inspiradora del poeta. Justamente con el nombre de MI ABUELO BALDOMERO, una obra de casi cien páginas que incluye un apéndice fotográfico inédito en torno a esta anónima mujer que fundó una familia en estos pagos laguneros, dejando tres hijas que fueron su desvelo y que recuerdan a su madre con amor y con sano orgullo.
La Editorial "L.V." publicará este libro que adhiere, como no podía ser de otra manera, a este nuevo aniversario de nuestra patria chica.

jueves, 2 de abril de 2009

MALVINAS... ese viejo dolor





Caminan los pueblos de la patria, con sus recuerdos a cuestas.
Como unos Cristos modernos, sufriendo en silencio las secuelas de nuestro olvido.
Algunos intentan modificar esa situación pero es poco lo que logran.
Fueron los "chicos de la guerra"... pero pasaron ya veintisiete años y ya son hombres con todas las letras.
Seguimos en deuda con ellos y con sus familias.
¿ Qué podemos hacer cada uno desde su lugar para llamar la atención de gobernantes y legisladores de cada ciudad donde habitan para que se pregunten qué necesitan y en qué podemos servirles ?
A ellos, los que dieron todo lo que tenían por la soberanía de la patria.
También en Chascomús ´viven veteranos de Malvinas. Vargas y Mouján ya no están. El resto está tratando de mantener encendida una antorcha que comenzó con la construcción del monumento a la causa malvinense en esta villa lagunera como la llamaba Don Juan Luzian. Desde la memoria para que las heridas no duelan tanto, para que nuestra gente sepa,tenga presente que nuestra soberanía es irrenunciable, que Argentina seguirá reclamando el cumplimiento de las leyes del derecho internacional.
El papa Juan Pablo Segundo dijo en una oportunidad que hay que evitar el siempre injusto fenómeno de la guerra, que la paz siempre es posible mientras siga en pie la mesa de negociaciones.
Chabuca Granda se opuso a la guerra manifestando con gran sabiduría que debía evitarse o en este caso debía terminarse y negociar... aunque pasara otro siglo para recuperar las islas, ya que ellas siempre estarían allí y sin embargo la vida de los soldados caídos no podrían recuperarse.
La guerra nunca más en la Argentina, pero si un recuerdo permanente a esos hombres de Malvinas, a los que quedaron en ese suelo, a los que estuvieron bajo bandera, a los que se fueron por propia voluntad años después de estos hechos, a los que peregrinan aún, muchos sin trabajo, muchos sin salud, muchos sin vivienda...
Porque la paz es el imperio de la justicia... y porque justicia es dar a cada uno lo suyo.
Eva Lucero de Ortega
2 de abril de 2009

lunes, 23 de marzo de 2009

POSTALES LITERARIAS DE CHASCOMÚS: HUMBERTO MANYA


Manya, la burra “Golondrina” y su escolta perruna son parte de la historia de
la ciudad de Chascomús.
De tanto deambular por las calles del barrio Fátima no había vecino que no los conociera, y hasta los perros del barrio los ladraban apenas, es decir, de compromiso.
El hombre y su escolta se movían, casi siempre, en redondo.
Primera parada: panadería “la Moderna”, luego se bajaba en el almacén y por último en la carnicería. Ya con los mandados hechos enfilaban rumbo al cañaveral agreste de la
vieja y abandonada papelera – su morada -, llena de objetos indescifrables, escondidos detrás de yuyos y cardos gigantes.
El sol, enmarañado en las nubes, avanza entre las plantas cuando ellos aparecen
como una visión irreal en la calle Díaz Vélez y Azcuénaga.
Sonidos discordantes sacuden el aburrimiento…Voces de niños cantando: ¡Manya…! ¡ Manya…! ¡Manya polenta…!
EL Caballero de la Orden del Perro sonríe, mientras su voz dice: ¡Vamos golondrina!
El polvo de tierra corre con ellos como un ser vivo. Son un montón de solitarios juntos, actuando en el escenario de la vida.
Humberto dice: ¡Vamos golondrina…!
La burra blanca alza la cabeza y desparrama sonidos de cascabeles. El tiempo se
enreda en las nubes negras y llueve. El agua los moja y los embarra de pie a cabeza.
Golondrina trota parejo… Están volviendo…Cerrando otro redondel.
La noche persigue reflejos y los mata en total silencio.
Vidas vibrando en las pausas del trabajo. Ojos prendidos, agazapados en la oscuridad.
Mantos peludos enroscados. Hocicos buscando pulgas en los montes de pelos con
precisión de cirujano. Y la vida avanza…
Humberto vaga libre de toda atadura social.
Los rastros no alcanzan a borrarse cuando ellos vuelven a pasar. Chimangos planeando
y descendiendo en los palos del alambrado del campo de Lartigue, graznan al cortejo.
Fragancia de flores silvestres y alboroto de pájaros. Impresiones rápidas que se mezclan
Con aroma a eucalipto, hinojo y violetas.
Manchas negras apuntan y matan los colores revueltos de la tarde.
El hombre sensible está sentado frente al fuego. Tiene los pantalones arremangados bien
arriba de las rodillas, los perros lamen sus piernas sufrientes. La historia se difunde: La perrada lo cura.
Dicen que los lanudos fueron llegando a Humberto, uno a uno, todos venidos de la calle del desprecio. El hombre compartía con ellos el trabajo, las penurias y las alegrías. Ellos eran su todo, desde que su compañera tomó un tren y se bajó en la estación del olvido.
Cierta mañana, tarde o noche, el duende de perfil afilado estuvo débil y enfermo. Agudos dolores y un profundo sangrar de las piernas lo derribaron. Casi no se movía. Sus ojos perdían brillo y los peludos comenzaron a llorar. Se acercaba el fin en el mundo visible. Clima de tensión. Sus amigos no podían curarlo esta vez.
Voces vecinas llamaron al hospital y Humberto quedó internado.
Ese fue el día del asombro. ¡Alarma vecinal!
Las personas se fueron amontonando…Una jauría acampando frente al hospital…
Sus fieles amigos habían seguido el rastro. Las almas sensibles de la ciudad les acercaron alimento y agua. Más allá del drama, este hecho fue un aprendizaje para muchas personas.
Todos vieron y sintieron una fuerza superior mostrando belleza y vibraciones distintas.
No hubo más.
Cuando Humberto dio su último suspiro terrenal, ellos, sus amigos, lo supieron, porque todos entonaron aullidos fúnebres.
ELBA AUGHY
CHASCOMUS 2008