La S.A.D.E.CH. informa el inicio de un nuevo Taller Literario. Un Taller Literario es un lugar para compartir experiencias de escritura. Un lugar donde dejamos que las palabras se hagan dueñas de nuestras vidas por un rato. No importa la edad o la experiencia, porque en un Taller Literario todos aprendemos con todos. Se realizará los días jueves a partir de las 16:30, acordándose el horario definitivo con los talleristas.Coordina: Florencia Bordenave. Inscripción: Lunes de 19 a 19:30 hs., Martes de 16 a 16:30 y Jueves de 16:30 a 17:30 en el Mojón del Arte -Obligado 142 . También pueden inscribirse en sadechascomus@yahoo.com.aro al teléfono 15506070. Inicia el 7 de abril. |
lunes, 28 de marzo de 2011
CON PEDIDO DE PUBLICACIÓN
domingo, 13 de marzo de 2011
JAZMINES AZULES SE PRESENTÓ EN CHASCOMÚS

sábado, 15 de enero de 2011
RECIBIMOS Y PUBLICAMOS
EL MOJÓN DEL DIABLO, Una novela corta y grupal. Chascomús se caracteriza por muchas cuestiones. Ahora tiene una más: Una novela grupal: El Mojón del Diablo. La nouvelle que nació como una consigna en el Taller Literario Entre Comillas (y que desde hace un tiempo, ofrece S.A.D.E.CH.) en 2008, ya va por la segunda edición y ha sido presentada en nuestro Museo Pampeano (2009), en
lunes, 3 de enero de 2011
Honrar honra
FUE DECLARADO JUAN MIGUEL VIAN COMO
PERSONALIDAD DESTACADA DE CHASCOMUS
Por su aporte permanente a la actividad cultural de Chascomús, el escritor Juan Miguel Vian
fue declarado “Personalidad Destacada” del Partido de Chascomús.
Con las firma de
por el cual se promulga
El instrumento legal, destaca la trayectoria de este vecino, dando cuenta en los considerandos que:
“Que Juan Miguel Vian, nació en Chascomús, el 20 de octubre de 1943 y
a los 22 años se radica en Salta, donde constituye su familia y nacen sus dos hijos;
Que en 1982, regresa a nuestra ciudad donde comienza a desarrollar una intensa actividad literaria como autor.
Que, siendo autodidacta, presenta en 1986 su primera realización poética musical: “Mi Chascomús”, contando con el aporte del Profesor Eduardo Pertusi
y la participación de los más afamados artistas chascomunenses.
Que esta obra consiste en un relato cantado y musicalizado, tanto de la historia lugareña como de sus personajes y personalidades destacadas, y halla su continuidad en 1996 y 2007, bajo la denominación “Mi Chascomús II y III”, respectivamente; habiéndole valido en mérito a su aporte a la comunidad, la designación de Director de Cultura, cargo que desempeñó desde julio de 1989 hasta agosto de 1991, durante la gestión del Dr. Carlos Garbizu.
Que colaboró en numerosas y permanentes oportunidades en los medios de prensa locales tales como “El Cronista”, “El Imparcial”, “El Fuerte” y “El Argentino”.
Que en 1993 publica su primer libro de poesías “Acción de Gracias”; en 1995, “Flores de Papel” (obra que le valió
Que, con referencia a sus logros, fue distinguido con el 2º Premio Nacional de Poesía “miguel de Cervantes Saavedra”, auspiciado por
Que en 1999 es invitado por
Que su permanente colaboración con la juventud determinó que el Centro de Estudiantes Universitarios de de Chascomús en
Que, junto al profesor Eduardo Pertusi, llevó a cabo numerosos recitales poéticos, tanto en ciudades aledañas en nuestra provincia como en el interior del país.
Que sus obras musicales han sido declaradas de “Interés Municipal” por este Honorable Concejo Deliberante y de “Interés Legislativo” por
Que este “gran pintor de sus sentimientos” como lo define su colega salteño Enrique Diez Gómez, en el prólogo de “Calles Empedradas”, ha ganado merecidamente su destacado espacio en la literatura chascomunense.
Que recientemente fuera distinguido con el Premio a la trayectoria “Cóndor de Fuego”, cuya vigésima tercera entrega se realizó en el Teatro Coliseo Podestá de
sábado, 18 de diciembre de 2010
COMIENZAN A LLEGAR LOS SALUDOS NAVIDEÑOS
2011 ...nadie ha podido regresar y hacer otro comienzo... pero...cualquiera... puede volver a empezar y hacer un nuevo final... SOCIEDAD ARGENTINA DE ESCRITORES CHASCOMÚS
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martes, 7 de diciembre de 2010
ASI ESCRIBE GABRIEL LOPEZ
unes 29 de noviembre de 2010
CERTAMEN "UNIVERSO ALFONSINA"
DESPEDIDA
“Alfonsina acompañaba a Horacio Quiroga al cine, a las tertulias, y a escuchar música. Frecuentemente viajaron a Montevideo y se tomaron fotografías donde aparecen alegres. Esta relación finaliza en 1927, cuando el escritor conoce a María Elena Bravo y contrae su segundo matrimonio. . . “
(Wikipedia, enciclopedia virtual)
Las luces de la ciudad de Buenos Aires desaparecen sobre el horizonte hasta convertirse en un minúsculo punto en el espacio. Alfonsina recibe la brisa salada en su rostro la cual le trae recuerdos de la niñez. Apoyada en la baranda del barco que la traslada hasta Montevideo, se sumerge en sus pensamientos y en sus sueños.
Horacio se acerca lentamente a sus espaldas con paso firme para que ella no se sorprenda. Una vez a su lado, acaricia uno de los rizos dorados del cabello de la mujer, esas ondas sensuales que lo impactaron desde aquél primer día en que se conocieron, varios años atrás. Con lentitud baja su brazo hasta llegar al hombro.
- Hace frío - le susurra al oído - deberíamos entrar.
- Aún no. Estoy escuchando la melodía ¿La sientes?
Él cree entender a qué se refiere. Eleva su cabeza y cierra los ojos.
- Si, la oigo. Es bellísima.
- Esas olas, ese murmullo adormecedor. . . siempre me gustaron, desde que era una niña. Recuerdo que mi madre me relataba historias por las noches durante el viaje de regreso desde Suiza. A veces me levantaba escondida para espiar por la ventana el movimiento acompasado de las olas que acariciaban a nuestro barco, y la música, esa música que parecía provenir de las misteriosas sirenas. . .
Se quedan un rato en silencio. Luego se colocan uno frente al otro, acercando los rostros. Alfonsina entreabre su boca a la espera de un beso, igual a esos besos apasionados que en muchas oportunidades se entregaron con fervor. Pero éste no llega; Horacio mantiene una postura firme por primera vez. Ella sabe el motivo. Al no lograr el cometido giran y quedan nuevamente de frente hacia el mar.
- Me gustan los poemas de tu último libro – exclama Horacio.
- Gracias. Como siempre, son un reflejo de mis pensamientos y de mi alma.
- Lo sé. Por eso me gustan.
Retornan al silencio. Horacio siente la necesidad de decir algo, pero no puede. Con un gesto nervioso, acomoda primero su engominado pelo y luego la corbata hasta que toma suficientes fuerzas.
- Estuve en casa de María Elena
- Lo imaginé – exclama ella.
- Conversé con su padre. El año que viene será el compromiso.
El cuerpo de la escritora se estremece. Está al tanto de la situación, pero de todos modos esa frase se introduce en su corazón como un puñal de hielo, igual a esas estalactitas de las cavernas que caen por peso propio hasta hundirse en las profundidades de sus lagos internos salpicando agua, cristales y muerte. Intenta recomponerse.
- Entonces, este será nuestro último viaje.
Horacio no habla; el silencio remplaza a una respuesta obvia que no entrega para evitar que se produzca una mayor herida en el corazón de su amada.
La luna asoma su cara detrás de una nube que la mantuvo escondida hasta ese entonces, lanzando su luminosidad sobre el cabello corto de Alfonsina, imprimiéndole un color bronce que intensifica su belleza. Él, embelezado por la imagen que se presenta ante sus ojos siente un irresistible impulso para besarla pero se detiene. No lo cree conveniente.
- ¿Estás enamorado de ella?
- Sabes bien que mi corazón lo ocupas tú. Pero también comprendes que nuestra relación no puede avanzar más allá de los paseos, de las escapadas al Uruguay, o de los conciertos de cámara en donde interpretan a nuestro admirado Wagner. No corresponde, pues la gente no nos perdonaría jamás.
- No sé, tal vez en unos años, la mujer sea valorada por lo que piensa, lo que hace, lo que es en realidad.
- Sigues con eso. ¿No entiendes que intentas en vano cambiar la idiosincrasia de nuestra sociedad? ¿Crees que en realidad vale la pena tu esfuerzo?
- El tiempo me juzgará, pero estoy convencida de que hago lo correcto.
Intentó responder pero se contuvo. Muchas veces discutieron por ese tema pero hoy no era el momento propicio.
- ¿Qué haremos al arribar a Montevideo? - pregunta ella para desviar el curso de la conversación.
- Pues visitaremos a nuestros amigos, luego asistiremos a una interesante tertulia en la casa del doctor Barrales y mañana regresaríamos cerca del medio día.
- Perfecto. Itinerario adecuado para una despedida.
El hombre no quiere responderle. Toma las delicadas manos de la escritora y mantiene sobre las mismas su vista por un instante. Luego, le pregunta:
- Voy al camarote ¿Me acompañas?
- En unos minutos. Déjame escuchar otro poco a las sirenas, quiero saber qué nuevos secretos tienen para contarme.
Horacio le entrega un beso en la mejilla y regresa al interior del barco. Alfonsina, de nuevo sola en la cubierta, deja escapar una fina y brillante lágrima que se desliza por su rostro, a la cual acompañan otras más. La luna, testigo de todo, le regala sus últimos destellos blanquecinos antes de regresar al escondite, detrás de la misma nube; quizás también con algo de tristeza.

